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Sudamérica

Estamos en Cartagena de Indias, en Colombia. El último país del continente sur americano donde vamos a viajar. Los países que nos quedan tendrán que esperar a otro viaje, en esta ocasión no puede ser.

Viendo el costo del cruce a Panamá nos planteamos hacer del viaje sólo Sudamérica pero el reto es Estados Unidos y nos visualizamos en ese país así que nuestros impulsos nos llevan hacia ahí.

Después de 4 meses viajando y recorridos 25.000 km el balance no puede ser más positivo. Y es que nada nos hace más felices que vivir como nos gusta, viajando. Juan no tiene que esperar a su día libre para coger la moto y yo no tengo que esperar a que termine la temporada para salir de viaje. Cada día pensamos qué podemos hacer para financiar el viaje y que nunca se termine. Soñamos con ir a Australia pero sólo conocemos una forma de hacer dinero, y es volver a casa y trabajar. De todas formas que no se preocupen nuestras familias, después de este viaje estaremos un tiempo tranquilos, por eso ahora es cuando hay que disfrutar cada momento porque es un viaje único.

Hemos pasado por muchos momentos buenos y malos. En un viaje así te levantas eufórico, luego sucede algo y te enfadas pero luego a la noche conoces a otro viajero con el que compartes un rato y vuelves a verlo todo de otro color. En un mismo día se concentran más emociones que en un mes de vida normal. Y como en la vida normal, uno aprende a levantarse después de las caídas (a veces caídas literalmente). Porque cada día sale el sol y uno se da cuenta que lo que importa verdaderamente es la familia, los amigos y hacer QUE CADA DIA CUENTE POR HACER LO QUE TE HACE FELIZ.

Así que después de este momento sentimentalista y filosófico os dejamos nuestros TOP 5 del continente:

TOP 5 CARRETERAS IMPERDIBLES:

-PASO DE AGUA NEGRA (CHILE-ARGENTINA)

– RUTA 40 (ARGENTINA)

-CARRETERA AUSTRAL (CHILE)

-CAÑÓN DEL PATO (PERÚ)

-DE TUPIZA A UYUNI (BOLIVIA)

TOP 5 DE PAISAJES:

-GLACIAR PERITO MORENO (ARGENTINA)

-PURMAMARCA (ARGENTINA)

-SALAR DE UYUNI (BOLIVIA)

-PARQUE NACIONAL LANÍN (ARGENTINA)

-CUZCO (PERÚ)

También os dejamos la letra de una canción de Calle 13 sobre Latinoamérica que nos gusta especialmente:

Soy,
Soy lo que dejaron,
soy toda la sobra de lo que se robaron.
Un pueblo escondido en la cima,
mi piel es de cuero por eso aguanta cualquier clima.
Soy una fábrica de humo,
mano de obra campesina para tu consumo
Frente de frio en el medio del verano,
el amor en los tiempos del cólera, mi hermano.
El sol que nace y el día que muere,
con los mejores atardeceres.
Soy el desarrollo en carne viva,
un discurso político sin saliva.
Las caras más bonitas que he conocido,
soy la fotografía de un desaparecido.
Soy la sangre dentro de tus venas,
soy un pedazo de tierra que vale la pena.
soy una canasta con frijoles ,
soy Maradona contra Inglaterra anotándote dos goles.
Soy lo que sostiene mi bandera,
la espina dorsal del planeta es mi cordillera.
Soy lo que me enseño mi padre,
el que no quiere a su patria no quiere a su madre.
Soy América latina,
un pueblo sin piernas pero que camina.

Tú no puedes comprar al viento.
Tú no puedes comprar al sol.
Tú no puedes comprar la lluvia.
Tú no puedes comprar el calor.
Tú no puedes comprar las nubes.
Tú no puedes comprar los colores.
Tú no puedes comprar mi alegría.
Tú no puedes comprar mis dolores.

Tengo los lagos, tengo los ríos.
Tengo mis dientes pa` cuando me sonrío.
La nieve que maquilla mis montañas.
Tengo el sol que me seca y la lluvia que me baña.
Un desierto embriagado con bellos de un trago de pulque.
Para cantar con los coyotes, todo lo que necesito.
Tengo mis pulmones respirando azul clarito.
La altura que sofoca.
Soy las muelas de mi boca mascando coca.
El otoño con sus hojas desmalladas.
Los versos escritos bajo la noche estrellada.
Una viña repleta de uvas.
Un cañaveral bajo el sol en cuba.
Soy el mar Caribe que vigila las casitas,
Haciendo rituales de agua bendita.
El viento que peina mi cabello.
Soy todos los santos que cuelgan de mi cuello.
El jugo de mi lucha no es artificial,
Porque el abono de mi tierra es natural.

Tú no puedes comprar al viento.
Tú no puedes comprar al sol.
Tú no puedes comprar la lluvia.
Tú no puedes comprar el calor.
Tú no puedes comprar las nubes.
Tú no puedes comprar los colores.
Tú no puedes comprar mi alegría.
Tú no puedes comprar mis dolores.

Você não pode comprar o vento
Você não pode comprar o sol
Você não pode comprar chuva
Você não pode comprar o calor
Você não pode comprar as nuvens
Você não pode comprar as cores
Você não pode comprar minha felicidade
Você não pode comprar minha tristeza

Tú no puedes comprar al sol.
Tú no puedes comprar la lluvia.
(Vamos dibujando el camino,
vamos caminando)
No puedes comprar mi vida.
MI TIERRA NO SE VENDE.

Trabajo en bruto pero con orgullo,
Aquí se comparte, lo mío es tuyo.
Este pueblo no se ahoga con marullos,
Y si se derrumba yo lo reconstruyo.
Tampoco pestañeo cuando te miro,
Para q te acuerdes de mi apellido.
La operación cóndor invadiendo mi nido,
¡Perdono pero nunca olvido!

(Vamos caminando)
Aquí se respira lucha.
(Vamos caminando)
Yo canto porque se escucha.

Aquí estamos de pie
¡Que viva Latinoamérica!

No puedes comprar mi vida.

Calle 13

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Bandera de los pueblos indígenas.

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Islas flotantes de los Uros (y muerto flotante)

Resulta que en el Lago Titicaca se instalaron las tribus de los Uros porque querían esconderse de los bravos Incas. Ahí construyeron unas magníficas islas formadas con totora, un junco acuático que crece en la zona. Las islas flotaban muy bien y eran seguras para vivir así que aprendieron a cultivar sobre ellas y mantenerse a flote cuando había vientos fuertes.

Hoy en día te venden el tour para visitar las islas y he de confesar que es bastante turístico y organizado y eso le quita bastante encanto, hasta te cobran por ir al baño. Aunque también es verdad que está la posibilidad de quedarse a dormir unos días y profundizar más en su forma de vida.

El tour te lleva a una isla donde viven algunas personas, pero te dicen que si quieres ver la capital de los Uros hay que ir a otra isla, la más antigua (eso nunca lo sabrás porque la totora se va reemplazando y no sabes la antigüedad de cada una).  Para ir a esa isla capital, no te lleva el barco en el que viniste, sino que te lleva otro que no está incluido en el precio. Puedes intentar no ir, pero te van a insistir tanto que te sentirás mal por no acceder. El barco que te lleva a esa isla capital es todo hecho de totora para que parezca más auténtica la aventura de ir en un barco original de los Uros, pero para que se mueva por el mar lo empuja otro barco con motor.

La isla capital es una isla más, como las otras, pero ahí tienen el restaurante de las truchas, coca cola y cerveza. El dueño del restaurante se entusiasmó con otros turistas porque resulta que eran de la misma zona de Lima que él y les contó como antes trabajaba en una fábrica de por ahí…. así que de Uro tenía poco el señor.

Lo del muerto es porque al llegar a la mañana al puerto había mucha gente y revuelo.  No sabíamos que pasaba así que nos acercamos a ver… y ahí estaba… la cabeza, ya de color azul,  sobresaliendo del agua. Un hombre, al parecer bebido, se cayó al agua durante la noche y amaneció ahogado, flotando, donde salen los barcos para las islas.

No me mal interpretéis con las islas, están bien, pero se nota tanto que van a sacarte las monedas ¡que pierde todo el encanto!

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Recomendaciones para viajar por Bolivia

Si vas a viajar por Bolivia en moto que sepas que no es tan terrible como mucha gente dice. Seguramente la mayoría de viajeros ha tenido una mala experiencia porque es cierto que los conductores de los autobuses parecen el diablo encocado. Pero en la moto es distinto, esos autobuses y camiones kamikaces quedan atrás. Además en caso de tener que esquivar uno, con la moto es más rápido porque lo ves venir.

Hay pocas carreteras asfaltadas, pero las que hay están transitables y hay alternativas para evitar el ripio. Si vas desde Villazón a Tupiza es asfalto. De Tupiza a Uyuni es ripio malo, pero lo puedes evitar yendo de Tupiza a Potosí y de Potosí a Uyuni. Aunque es más largo.

Si vas a alojamientos baratos tipo hostels o pensiones, como nosotros, antes de pagar debes preguntar 4 cosas que parecen básicas pero no lo son: agua caliente, estacionamiento, cocina, internet. Estos no siempre están disponibles y si lo están a veces te cobran extra por ello. El estacionamiento a veces es en otro lugar, hay que fijarse bien que sea seguro antes de dejar la moto. Si te dicen que hay agua caliente, pregunta el horario, y por si acaso avisa antes de ducharte porque te va a pasar que enciendes el agua, sale templada, te quitas la ropa, te metes y te cagas de frío. En los 10 días que estuvimos en Bolivia (excepto en Copacabana) nunca salió el agua lo suficientemente caliente. Y al preguntar, siempre había pasado algo: el gas se acabó, el gas estaba apagado, no había agua, el tanque estaba vacío, uno de los calentadores estaba roto. Repito, avisa antes de quitarte la ropa de que te vas a duchar. En otros climas no pasa nada, pero en el altiplano boliviano, después de un largo día en moto, cansado, sucio, lleno de polvo y sudor si quieres una ducha caliente asegúrate antes. Si te dicen que hay internet, muchas veces apagan el router y tienes que avisar de que no hay conexión para que lo conecten. Y aún así no es garantía de que funcione, se corta mucho o es muy lento. A veces, le echan la culpa a las montaña.

Comer en los restaurantes turísticos esta bien de vez en cuando, pero si quieres pagar poco los menús son una opción súper económica y buena. Incluyen una entrada, un principal y un postre. Los mercados de la calle están geniales para comprar fruta, verdura, pan y huevos a precios muy bajos.

Nosotros estuvimos muy poco tiempo, nos faltó la zona norte. Pero bueno, no se puede ver todo y así queda algo para otro viaje.

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El Salar de Uyuni

El Salar de Uyuni es el mayor desierto de sal del mundo, tiene una superficie superior a 10.000km2. Además es una de las grandes reservas de litio del planeta. Debido a que la superficie es tan lisa y a la alta reflectividad que tiene en los meses de lluvia, se utiliza como punto de calibración de los satélites de la NASA.

Nosotros llegamos desde Uyuni pueblo tras una carretera de ripio de 20km. El suelo del salar estaba duro y muy transitable, mejor que cualquier carretera del país así que dimos vueltas por el salar como niños. Es muy fácil desorientarse porque el horizonte es mitad blanco y mitad azul. Solo algunas montañas se ven a lo lejos pero como un reflejo. Y así fue que entre foto y foto ya no sabíamos donde estábamos. Fuimos en una dirección casi una hora y no veíamos la huella de ningún coche. Tampoco ninguno a lo lejos. Seguimos y seguimos pero no llegábamos a ningún lado. Era como perseguir un arco iris. Guardamos la calma porque era de mañana y teníamos todo el día…pero al ver que la gasolina bajaba y que no había indicio de camino o gente nos desviamos hacia otra dirección. Esta vez decidimos volver todo el camino hasta la isla Hincahuasi, donde habíamos estado y ahí por fin vimos una huella de 4×4 en la sal y la seguimos. Tardamos mucho en ver otras camionetas pero finalmente íbamos en la dirección correcta. Salir del salar tampoco fue fácil porque no encontrábamos la salida exacta así que nos metimos sin querer en una parte de sal blanda con barro debajo. La rueda de la moto se quedó hundida dos veces, pero empujando la pudimos sacar. Finalmente vimos la salida y llegamos el pueblo sin mayores incidentes.

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Hasta luego Argentina, hola Bolivia!

Nos costó mucho salir de Argentina, estábamos muy cómodos, casi como en casa. Hemos disfrutado mucho recorriendo las provincias que nos faltaban y Juan, como turista en su país, ha quedado maravillado. Pero ya estábamos en Humahuaca y era más turístico de lo que  pensábamos. También Purmamarca, donde estuve hace cinco años y ahora lo encontré súper cambiado. Ahora aceptan tarjetas y compran dólares. Los porteños compran artesanías como locos sin saber que vienen de Bolivia, y en la plaza hay una mujer con un bebe llama para que la gente se haga fotos con ella, como en Bangkok con los elefantes y en Playa del Carmen con los tigres recién nacidos. Aunque he de reconocer que me quedé con las ganas de darle un achuchón a la llamita. Pero bueno, el turismo es así y realmente para los locales es una bendición. Lo que me fastidia es que los de la plaza que vendían artesanías eran los mismos que los de hace cinco años pero los que habían venido a montar hoteles eran de afuera y la de nuestro hospedaje fue muy mal educada. Pero bueno, eso pasa en muchos lados, mismo donde vivo yo. A pesar de todo, el norte argentino es muy recomendable. El paisaje de Purmamarca (imperdible), las quebradas de Cafayate, Salta… En Cachi hay un ovnipuerto, para el que quiera intentar tener un encuentro con uno, pero el pueblo en sí no es para tanto si no pilla de camino. Hay varios pueblos muy chiquitos que todo el mundo comenta: Iruya, Yavi, Abra Pampa. Pero nosotros no fuimos porque sólo nos quedaban 70 pesos y el tanque de gasolina estaba lleno  así que desde Humahuaca nos fuimos directos a La Quiaca. Ahí pusimos los últimos 50 en gasolina y los otros 20 para alfajores.

Al llegar a la última ciudad de Argentina, a más de 5000 km de Ushuaia, vimos una inmensa mole de ladrillo y pensé “esta es la villa de La Quiaca”. No, era Bolivia.

Cruzamos la frontera sin problemas, solo un poco lento, pero nos entreteníamos con el ir y venir de las cholitas que entraban y sacaban las artesanías de un lado para otro a toda prisa.

Nada más pasar la frontera encaramos directo hacia Tupiza pero al rato un peaje nos detiene. Nos quedamos de piedra porque no llevábamos ni un peso boliviano pero al llegar le explicamos la situación a la chica. Le dijimos que no sabíamos que había peajes y no teníamos dinero. El peaje consta de una cuerda que hace de barrera mecánica así que había poco control. La chica nos dijo “bueno vayan nomás”. Genial. Pero justo al arrancar nos para la policía. El chico nos hace acompañarle al cuartucho que era su oficina y ahí nos da una charla moralizante sobre “nuestra curiosidad por cambiar dinero al entrar al país”…  “la chica os dejó pasar pero después hay otro peaje”. Pero el chico no nos decía nada en claro y no sabíamos qué quería, solo se enrollaba. Finalmente dice que nos tiene que anotar en su archivo (un cuaderno del cole) porque él se encargaba de anotar a todo el que pasaba (había 5 en el cuaderno). Así que despacio nos anota y nos dice “bueno serán 10 BOB”. Nosotros nos miramos y no pudimos evitar reírnos. El chico no entendió nada. “¡Pero si te acabamos de decir que no llevamos ni una moneda boliviana!”, “bueno entonces sigan nomás”. Y nos fuimos de ahí pensando que era una cámara oculta.

En el siguiente peaje la chica también nos dejó pasar. No quisieron ni aceptar un dólar.

Llegamos a Tupiza, que está bien para hacer noche porque no es caro y la comida esta bien. Un plato de pollo o lomo a la placha con patatas, arroz y ensalada 15BOB (1.50 euros aprox). El paisaje todo el camino es parecido al del norte de Argentina: campo y montañas rocosas color rojizo.

Al día siguiente hicimos el mismo recorrido que el Dakar y fuimos hasta Uyuni por una ruta de ripio, piedras, agua, serrucho, arena de 202 km que tardamos 6 horas en hacer. El paisaje es muy bonito y vale la pena pero es agotador. Las llamas le dan colorido al paisaje con los pompones rosas que les ponen y las casas de adobe forman pueblitos en medio de la nada. Y en medio de la nada también nos apareció un peaje. Esta vez llevábamos dinero pero lo fuerte es que el dinero era por el uso de la carretera. Yo le dije que la carretera era malísima y ella me dijo que estaban haciendo labores de mantenimiento. Sin embargo no vimos ni una máquina ni una persona trabajando en los 200km.

Definitivamente el premio a la peor carretera se lo lleva esta. El premio al mejor piloto es para Juan Ciccarelli por dominar la moto en todos los terrenos hasta en las arenas más escurridizas. El premio a la mejor copiloto es para Amanda Cabot por no romper las bolas y comprar galletitas. Mención especial para la señora de Atocha, el pueblo intermedio, por devolvernos los 50BOB que se nos cayeron en su tienda.

Finalmente llegamos a Uyuni, un pueblo polvoriento que lo único bueno que tiene es el salar cerca.

En definitiva, nuestra primera impresión sobre Bolivia fue mucho mejor de lo que esperábamos. Se parece mucho a Asia por los puestos de venta en la calle, los oscuros y olorosos mercados donde la carne cuelga de un gancho para festín de las moscas, la ropa tradicional colorida de las mujeres etc. Es cierto que los autobuses los conduce el diablo encocado y por eso para muchos turistas la experiencia ha sido negativa. Pero en la moto los ves venir de lejos y te da tiempo apartarte y la verdad es que tampoco hemos visto ni vivido ningún incidente. Aunque no lo parezca dentro de ese caos hay un orden. Si hay una intersección no esperes a que se paren para que pases, pero si pasas ellos te esquivarán sin problema. Creo que nuestros 4 meses en el sudeste asiático nos curtió y estamos curados de espanto. Ahí alquilábamos moto en todos los pueblos y eran esas motos chinas tipo scooter con marchas con las que nos recorrimos cientos de km, a veces cargados con las mochilas.

Dejamos las fotos de los primeros días en el país.

 

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Chile sur

Nuestros pasos por Chile siempre son breves pero intensos. La primera vez fue una excursión desde Junín para renovar el visado y ya cuento los problemas en otro post. La segunda fue en Coyaique para recorrer parte de la carretera austral. No pudimos hacer todo lo que nos hubiese gustado porque la rueda trasera estaba en su límite. Como cuento en otro post, la goma se fundió en el recorrido a El Calafate así que la subida que iba a ser por Chile desde Chile Chico pasó a ser por Argentina y en modo rápido.

Aun así fuimos desde Coyaique hasta Futaleufú. Cuando entramos en Chile desde Argentina cambió todo el paisaje. La carretera era de asfalto, pero había esa llovizna característica del sur de Chile, y el recorrido pasó a ser muy estrecho. Así es Chile, muy estrecho. Ya no había kilómetros de tierra alrededor nuestro sino una fina ruta que iba abriéndose paso como podía entre las montañas. A ratos parecíamos estar en la selva. De hecho hasta hace poco esa zona del país era intransitable, había que pasar por mar entre los fiordos de una región a otra. Chile es un país curioso. Tan largo y tan fino. Pasa del desierto al hielo. Y la naturaleza hostil mantiene a los chilenos más de una vez en alerta. Es más la gente nos decía “en más o menos dos semanas se viene un terremoto grande”. Y así fue, pero en el norte. Nunca se sabe qué terremoto va a venir, qué volcán va a erupcionar… Hay islas con menos de mil habitantes en los que llueve unos 200 días al año y hay zonas en las que tienen que recoger agua de las nubes con un media sombra porque nunca llueve.

En Santiago la conducción te vuelve loco, sobre todo si no conoces la ciudad. Si te pasas una salida y entras en un túnel la has cagado porque sales del otro lado de la montaña y casi no puedes ni volver. Lo más fuerte es que cuando entras en uno, que son larguísimos y te da tiempo a pensar “si ahora hay un terremoto justo aquí no lo cuento más”, al salir puede que haya cambiado el clima y te encuentres en medio de una fría y espesa neblina. Si vas lento te pitan, si vas rápido te multan. Si cuando el semáforo se ha puesto en verde no estas ya arrancando te matan a pitidos. Por suerte, a pesar de todo, la gente es súper amable, te ayudan con las indicaciones, y te dejan su teléfono móvil si lo necesitas (nos pasó).

Nuestra próxima entrada en Chile seguramente sea en el desierto de Atacama si no hay más problemas con los terremotos. Así que hasta entonces os dejamos las fotos del sur:

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Recomendaciones sobre el SOAM (Sur Oeste Argentino en Moto)

Si tienes pensado viajar al sur de Argentina en moto todo el mundo te va a decir que es muy lindo, hermoso etc. pero no todo el mundo lo ha hecho en moto y el viaje así lo cambia todo. Aquí os dejamos algunas recomendaciones basadas en nuestra experiencia.

-Una vez en Neuquén el primer mejor sitio para descansar es Junin de los Andes, está a 30 km de San Martín de los Andes y no es tan turístico, es más barato y hay mucho para ver alrededor. El parque Nacional Lanín lo puedes recorrer entero con la moto y es una maravilla. También hay otros recorridos en los que no pagas entrada. El hostel “El reencuentro” es la mejor opción sin duda.

-Se puede bajar hasta Bariloche por la ruta 40 y así hacer el camino de los 7 lagos. De este modo se pasa por Villa La Angostura y,  desviándose un poco, por Villa Traful. Es todo muy bonito y se puede ver en el mismo día. El Parque Nacional de los Arrayanes no se puede hacer en moto así que no lo hicimos por no dejarla afuera toda cargada. Si quieres quedarte en Villa La Angostura a dormir puedes conocer el parque pero a pie.

-Si a la vuelta se vuelve a subir por esta zona se puede hacer por la ex 40, que es muy bonita también y está asfaltada. Así no se repite camino.

-Bariloche es ciudad y puede ser agobiante con la moto buscar alojamiento con parking. Nosotros estuvimos en un hostel que tenía estacionamiento cerrado. Pero la ciudad en sí no se recomienda para un viaje un moto. Lo bonito es el camino.

-Más abajo está el Lago Puelo, es bonito también pero pagas una entrada para ver un lago como todos los que has visto por el camino, además no puedes recorrer nada en moto, tienes que dejarla y, si quieres, hacer un trekking. Pero si la moto está cargada no se recomienda.

-La ruta turística también te lleva a El Bolsón pero nosotros solo paramos para repostar y al súper. Es un pueblo y también lo bonito es el camino.

-Esquel esta bien para hacer noche, repostar, comprar, lavar ropa… Tiene el parque Nacional Los Alerces que se puede recorrer en moto porque discurre a lo largo de la carretera. En realidad si lo haces de subida entras por Esquel y sales por El Bolsón y al revés. Es bonito pero nosotros veníamos de Chile por el cruce de Futaleufú y el paisaje es exactamente el mismo que el del parque y no pagas para verlo.

-Nosotros de Esquel seguimos directo a Perito Moreno pueblo, que tiene varios alojamientos por el tema de la Cueva de las Manos. Lo hicimos por la 40, pero hay otras opciones como la ex 40 que aunque es de ripio seguro tiene mucho para ver al estar más cerca de la cordillera. Pero si quieres llegar rápido a El Calafate, la 40 es la más directa. Está en construcción y todavía quedan trozos largos de ripio. Unos 200 km aprox. En Gobernador Gregores paramos a repostar y nos dijeron que era mejor desviarse por la 27 y luego por la 286 para evitar el peor tramo de ripio. Así lo hicimos pero es mucho más largo, totalmente desolado, y aunque tuvo su encanto, se nos hico casi de noche. Al subir de nuevo, fuimos por la 40 y el tramo no es tan terrible.

-Si se hace de noche antes de llegar a El Calafate se puede pasar noche en La leona, 100 km antes. Está justo en el Lago Viedma.

-En El Calafate sobra decir que hay que ver el glaciar Perito Moreno y se recomienda pasar el día o comer un asado en el Lago Roca (hay parrillas para usar). Está en un desvío a mano derecha por el mismo camino que va al glaciar. Luego se puede volver al pueblo por un camino de ripio más corto que el de asfalto.  Ah, al salir del lago Roca si en lugar de volver sigues recto un poco más llegas a una Estancia típica argentina muy bonita.

-Si se llega al sur desde Mendoza, San Juan, Córdoba etc. como hicimos nosotros se recomienda hacer noche en Valle Grande (San Rafael) y después en Barrancas. Son lugares más pequeños y tranquilos. Entre Buta Ranquil y Chos Malal hay un tramo de curvas con mucho viento que puede ser peligroso, preguntar en gendarmería antes de pasar. O ir con mucha fe como nos dijo el gendarme. Igual dicen que si el viento es muy fuerte tocan una sirena y cortan el paso.

Todo el camino es espectacular, muy recomendable. Espero que os sirvan de algo estos tips.

 

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Entradas y salidas a Chile

La entrada en Chile fue un bajón. No nos dejaban pasar la rueda de repuesto que llevábamos (la delantera que aún nos quedaba)  porque al estar usada corría el riesgo de contener una larva que contaminara Chile. Le lloramos al gendarme pero no hubo manera, como decía él “es la ley”. Que rabia, todavía la lloramos. En un momento casi la rajamos para que no se la quedaran ellos o la vendieran. Pero también nos jodía hacer eso por si volvíamos a pasar por ahí o por el hecho de que aun servía y nos había costado conseguirla en Buenos Aires. Así que bueno, si algún moto viajero pasa por ahí que la recoja. Con todo ese asunto se nos hizo tarde y tuvimos que hacer la bajada por los caracoles de noche y yo llevaba todo el viaje esperando para hacer esa foto. Llegamos a Santiago súper tarde y no encontrábamos sitio en ningún hostel y solo les quedaban habitaciones privadas y súper caras. Hasta ahora lo más caro que hemos pagado para dormir. Más un estacionamiento para la moto. Un bajón. Hasta la 1 de la madrugada no encontramos nada así que imaginaos dando vueltas por una urbe desconocida y de noche con una moto que se ve de lejos.

Al día siguiente tomamos rumbo a Valparaíso y Viña del Mar. Nos hizo mucha ilusión encontrar una pegatina de comunidadmotoquera.com.ar que alguien nos dejó en la moto. Luego en Viña conocimos a 10 moteros argentinos, con edades comprendidas entre los 30 y 60 años, cada uno con una moto diferente: Vulcan, BMW 650, Tornado, CBR, Vstrom…. Iban a hacer el paso de Agua Negra, del cual ya habíamos oído hablar muy bien pero no sabíamos si íbamos a hacer. Nosotros nunca sabemos que vamos a hacer y eso a veces nos perjudica porque zigzagueamos en el recorrido, y cada kilómetro resta presupuesto… pero nos cuesta decidir la ruta. Queremos conocer lo máximo posible no sólo hacer km.

Compartimos una charla pero al día siguiente se fueron y nosotros nos quedamos. Le dije a Juan “podríamos hacer el paso de Agua Negra con ellos así no vamos solos”. Pero no sabíamos si subir al norte por Chile o por Argentina.

A los dos días fuimos para La Serena y ahí decidiríamos si seguir norte o volver a Argentina. El camino no fue tan lindo y encima nos cobraron 4 peajes, así que la idea de volver a Argentina se nos hacía la mejor. Al llegar a La Serena vemos en la plaza las motos de los argentinos. Los encontramos, nos pusimos a charlar y quedamos al día siguiente para cruzar todos juntos el paso de Agua Negra.

Nos despertamos a las 6 de la mañana con un temblor de tierra que fue alucinante. Debo reconocer que tenía curiosidad por saber cómo era eso de los temblores y por suerte no fue muy fuerte pero suficiente como para hacerme una idea. Las paredes tiemblan y se escucha un ruido que procede de bajo tierra. Igual que en las pelis. Saltamos de la cama para ver si la moto estaba bien.

Cuando amaneció salimos las 11 motos hacía el arriesgado cruce. Fue un día increíble. Inolvidable. En un momento éramos 17 motos circulando por esa escarpada carretera. Aparecieron BMWs y KTMs de la nada. La carretera era muy estrecha y llegó a una altura de 4780 metros sobre el nivel del mar. Nosotros estábamos preocupados de no poder hacerlo por no llevar las ruedas adecuadas pero los argentinos con dos cojones (hay que decirlo) iban con choperas y incluso con una CBR!! uno de ellos tenía las dos caderas operadas, si se caía podía ser muy jodido salir de ahí. Otro hacía 20 años que no andaba en moto. Aunque luego nos dijeron los gendarmes que controlan cuanta gente pasa por la aduana y si a las 10 de la noche no has salido por el otro lado van a buscarte. Aún así, le pusieron valor. Cuando empezó el ripio nosotros salimos primero y un rato después paramos a hacer fotos. Nos comimos un bocata y los argentinos seguían sin alcanzarnos. Pensamos que alguno se habría caído y que si era el de las caderas atornilladas lo tendrían que sacar en helicóptero. Seguimos esperando. Primero nos alcanzó una BMW de un alemán y luego ellos, delante el del CBR.

Hubo varias caídas pero sin daños, por suerte nosotros no, aunque casi sí. En un momento nos encontramos con uno de ellos clavado en un montículo de tierra y no podía salir, más adelante otros dos levantando las motos y después la CBR que se apunó y no arrancaba, se estaba calentando y perdía agua. Juan intentó poner agua de nuevo pero a los pocos metros la moto no podía seguir. Pensamos que se quedaba ahí. Por suerte pasó una camioneta de un trabajador, era un geólogo que nos contó que había un plan para hacer un túnel y evitar esa carretera pero que ya habían presentado tres proyectos y ninguno se llevaba a cabo, curiosamente después de haber recibido la subvención del gobierno para hacerlo. Este chico llevó el CBR unos km más adelante y al descender la altura se puso en marcha de nuevo. Yo también me apuné y cuando ayudé a levantar una moto me mareé. Es una sensación horrible, te mareas con cualquier esfuerzo y parece que te vas a desmayar. Pero por suerte fue un ratito corto y no he vuelto a marearme con la altura.

Hubo un momento muy gracioso en que las BMWs y las KTMs adelantaron al último que iba en una Vulcan, pero este se desvió por otro camino y más adelante salió antes que ellas y estas lo miraron y sin decirse nada, sólo con el gesto característico argentino de la mano le dijeron ¿de dónde carajo saliste che?

Fue un lindo viaje en moto y en grupo en el que todos nos ayudamos para seguir. Parábamos para hacernos fotos y nos emocionábamos como niños al ver la nieve. Es un paso internacional bastante arriesgado, es a mucha altura, no hay quita miedos y TODO el recorrido de montaña es de ripio. Sin embargo, es tan bonito que mientras lo haces no te lo puedes creer. Quieres parar cada kilómetro para hacer fotos porque a cada curva el paisaje es espectacular.

Al despedirnos nos abrazamos todos emocionados y felices y prometiendo un asado en el futuro.

Estas fotos son las del Paso de Agua Negra:

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Puesta al día

Después del Calafate la subida fue rápida, parando solamente para dormir. En Junin de los Andes estuvimos en el mismo hostel “El reencuentro” pero al llegar no había nadie, llamábamos  a Alvaro pero no aparecía, sin embargo estaban las brasas de un asado reciente. Supusimos que estaban durmiendo la siesta así que nos fuimos al súper, compramos unos chorizos y terminamos de usar el fuego. Al rato cayó Alvaro y otros huéspedes. Conocimos a una pareja de argentinos que llevaba dos meses recorriendo el sur. Iban con una camioneta 4×4, comida, agua y gasolina extra y recorrían los lugares más inhóspitos guiados por lo que habían visto en Google Earth. Nos hablaron de lugares increíbles muy inaccesible o incluso dentro de una estancia, porque eso es lo que tiene la Patagonia, que está toda privatizada. En la actualidad Benetton posee 900.000 hectáreas de campo en Argentina, además del director de Pepsi o el dueño de Lay’s. Si quieres subir a una montañita no puedes porque la vaya discurre a lo largo de la carretera.  Sin embargo, estos chicos se colaban o se hacían amigos del gaucho que rondaba las tierras y llegaban a lugares ocultos con géiseres, cuevas pintadas, cascadas escondidas… Cuando me lo contaban me di cuenta de como todos los viajeros vamos por la Ruta 40, sintiendo que recorremos la mítica carretera y en realidad estamos pasando de largo las estancias y la historia que aguardan inexplorados entre la carretera asfaltada y la cordillera de los Andes. En verdad cualquier carretera asfaltada te aleja de las entrañas de un país. Pero no podíamos seguirlos, nuestra rueda trasera estaba lisa y debíamos llegar a San Juan, donde teníamos las de repuesto. No contábamos con que las de tacos durasen tan poco, pero así fue. De Junin seguimos subiendo y quedándonos en los mismos hospedajes. No nos hacía mucha gracia repetir recorrido pero la verdad que cuando volvimos a pasar por el ripio de Neuquén-Mendoza le dije a Juan ¿lo han reparado? por un momento pensé que era otro lugar pero entonces me di cuenta que el miedo que pasé en el primer ripio, es decir en este, ahora era un chiste, es más tuve el lujo de disfrutar del camino, que parecía otro. La experiencia y todos los ripios del sur me hacían ver este como si no fuera para tanto.

Llegamos a San Juan y de nuevo nos encontramos con Juan y Mery, descansamos, disfrutamos y seguimos carretera hacia Chile por el paso de Los Libertadores. Nos hacía mucha ilusión este paso y la subida fue un subidón.  El paisaje muy bonito. Nos impactó el cementerio de los andinistas donde están los restos de algunos muertos en expediciones y de otros solamente algún recuerdo suyo como las zapatillas y una placa con su nombre porque nunca volvieron a casa y nunca fueron encontrados.

Si os interesa el tema, en este enlace un experto os cuenta mejor la historia sobre este lugar: http://www.alpinismonline.com/nalp-notas.asp?id=10492

Un kilómetro después se encuentra el Puente del Inca, un lugar increíble en el que se formó un puente natural rocoso con aguas termales alrededor y se cree que los Incas lo utilizaron como lugar sagrado.

Ah, me olvidaba de contar el suceso del “chorro”. Estábamos en la casa de la familia de Mery cuando escuchamos una discusión en la acera de delante. Cada vez era más fuerte hasta que la señora gritó “¡ayúdenme es un ladrón!” y el chorro/ladrón salió corriendo. Detrás de él se fueron el hermano de Mery, Juan y el novio de Mery corriendo por las calles hasta que lo atraparon y lo trajeron de vuelta. Mientras Mery llamó a la policía y en cinco minutos llegaron. Lo metieron en el coche y le dieron un par de tundas. Seguramente al día siguiente el chico salió a la calle. Lo más sorprendente fue que el robo lo hizo a plena luz del día.

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