Belice

BELICE

Por en 29 julio, 2014

Belice es el paraíso y el infierno en el mismo país.

Cuando entras desde Guatemala el paisaje es todo verde con mucha extensión deshabitada. En el interior hay grandes comunidades de Amish y si te adentras por un camino de tierra puedes llegar a verlos montando en sus carros tirados por caballos. Nosotros vimos dos niños vestidos con sus trajes típicos y sombrero y nos saludaron al pasar.

Paramos a comer en un puestito al lado de la carretera y estaba buenísima la comida, barata también, aunque en general el país es caro, sobre todo la gasolina. Los chicos del puesto nos recomendaron ir a San Pedro o Cayo Caulker. En internet todos los viajeros hablan de San Pedro así que decidimos ir a Cayo Caulker.

Nadie habla bien de la capital de Belice y luego entendimos por qué.

Convive toda una mezcla de nacionalidades y culturas. Muchos negros tipo americanos raperos con sus pelos rizados y pendientes de oro. Muchos negros caribeños tipo jamaicanos rastafaris. Muchos chinos, muchos Amish y algunos de origen mexicano. Todos juntos pero no revueltos en un país que lo puedes cruzar en un día y donde, sin embargo, hay muchas tierras disponibles haciéndolo un país ideal donde comprarte unas parcelas, cultivar y vivir tranquilo.

Pero la capital, que más bien es un pueblo grande, es horrible. Y si eres turista más ya que apenas hay servicios para nosotros. Con servicios me refiero a hostales, oficina de turismo etc.

Llegamos un viernes a las 4 y el último barco que llevaba vehículos a las islas había salido a las 2 (sólo puedes llevar vehículo los martes y los viernes).No nos quedaba otra que hacer noche en la ciudad e ir a los cayos en una excursión de un día. Nos dijeron de dejar la moto en un párking pero ni locos íbamos a hacerlo y menos habiendo visto el panorama.

No hay apenas sitios para comer (lo que sea), ni caros ni baratos. Solo vimos dos: una heladería que hace frituras y un puesto en la calle que sólo tiene pizza vieja y pan criollo, y si tienes suerte algo de pollo que si ves como lo preparan se te quitan las ganas de comértelo. Sólo hay un supermercado y cierra a las 5 de la tarde. También una tienda de un indio (ah, también hay indios) que por suerte nos trató bien cuando entramos en su tienda a comprar agua. Los demás en todas partes fatal, con mucha cara de culo y pocas ganas de vivir.

Vimos 3 hoteles para quedarnos y el más barato de 30 dólares. Un poco caro para nosotros pero no estaba mal, sin embargo, la recepcionista me habló súper mal y en un tonto bastante ofensivo. Le molestó que le pidiera descuento y que me enseñara el párking antes de meter la moto (no la íbamos a meter en cualquier sitio).

Lo peor en la calle, caminamos tres cuadras del hotel al puerto para averiguar precios de barco y horarios para ir al día siguiente al Cayo Caulker. Había muchos vagabundos, algunos tirados en el suelo, otros nos pedían “one dólar” o “one cigarret men” y como les decíamos que no nos gritaban cosas  que no entendíamos. El panorama era de peli de zombis, los mendigos, sin una mano, sin un ojo, se acercaban a pedir y otros desde el suelo nos miraban con los ojos perdidos. Y sólo eran las 6 de la tarde, no me quiero imaginar a ciudad de noche.

Ya pensábamos en irnos y mandar el snorkel a la mierda, el buceo ya lo habíamos descartado porque significaba más días en ese hotel y en esa ciudad. Además yo estaba bastante resfriada y no se recomienda bucear por el riesgo de que te caigan los mocos o estornudes. Ya me decía mi madre que no me fuera a dormir con el pelo mojado y así lo hice un día de frío…
En fin, que llevábamos todo el viaje pensando en la segunda barrera de coral más grande del mundo y ahora no podíamos echarnos atrás por un poco de mal trato.

Así que al día siguiente nos fuimos al Cayo Caulker con una lancha rápida (35 dólares los dos ida y vuelta), contratamos la excursión de snorkel de medio día (30 dólares cada uno) y fue una experiencia alucinante. Un paraíso bajo el mar. El agua con una temperatura de 30 grados era una maravilla y a sólo un metro o dos de profundidad  muchísimo coral y peces de colores. También tiburones y mantas y unos peces mas grandes que mi cabeza. Precioso. Vale mucho la pena. Hay peces de todos los tipos y colores. Realmente es muy bonito. Valió la pena el mal día en la capital.

Dejamos las fotos, aunque ¡no hacen justicia a la belleza real!

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1 Comentario
  1. Responder

    almuyfer

    30 julio, 2014

    Espectaculares fotos!!!!

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VIAJEROS EN MOTO
Mallorca

Somos Amanda (29 Mallorca) y Juan (33 Buenos Aires), hace cinco años que trabajamos en verano y viajamos en invierno. Hemos estado en muchos sitios con la mochila, pero esta vez queríamos hacer algo diferente y por más tiempo. Así que vendimos todo lo vendible, cambiamos de moto y nos lanzamos a recorrer las tres Américas sin planificar prácticamente nada. Nos movemos con nuestros ahorros y nuestra ilusión de conocer lo máximo posible de este maravilloso mundo. Cada día pensamos cómo podemos hacer para que este viaje nunca se acabe, así que veremos que sale de esta aventura. Os invitamos a seguirnos en este viaje que nació de una loca por los viajes y un loco por las motos.

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