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¡El blog cumple 4 años!

¡Wow! el blog acaba de cumplir 4 años, y no puedo decir otra cosa que lo de siempre: ¡qué rápido pasa el tiempo! en estos cuatro años hemos ido de Buenos Aires hasta Nueva York en una BMW F800GS, hemos ido de Miami a Buenos Aires en una vieja Harley Sportster, hemos estado en la India con una Royal Enfield y además hemos montado una empresa que crece cada año. Hemos alternado trabajo intenso con viajes intensos, normal que estos 4 años hayan pasado tan rápido. Además de los otros viajes que hemos hecho anteriores al blog, ojalá lo hubiera contado todo en su momento porque os aseguro que cuando me fui de mochilera con mi amiga Natalia a Argentina y Chile vivimos autenticas aventuras llegando hasta Ushuaia haciendo auto-stop, incluyendo un camionero que llevaba cierta droga blanca muy adictiva en su guantera o cuando Juan y yo nos fuimos 4 meses al sudeste asiático y con una scooter nos perdimos por Vietnam, Laos, Camboya y Tailandia. Eso sí, todo lo que hemos hecho, lo hemos hecho con pasión y dejándonos la piel.

Bueno pues me he puesto a mirar cual ha sido el post más leído en estos cuatro años y ha sido una sorpresa descubrir que ha sido el de Alojamientos  ¡Alojamientos! ¿será que lo que más le preocupa a los viajeros en moto es dónde van a dormir? Entiendo que es un tema delicado, teniendo en cuenta que en la mayoría de países de Latinoamérica te recomiendan no andar de noche con la moto y que mejor estar más o menos en un lugar seguro.

¿Como hacemos nosotros? nunca reservamos un alojamiento cuando el viaje ya ha arrancado, solemos reservar la primera noche para tener un lugar donde llegar en el nuevo país, pero luego es todo improvisación. Según pasa la tarde vamos viendo donde nos quedamos. El Sudeste asiático tiene un montón de oferta así que puedes ir viendo sobre la marcha. Y tanto en América del sur como del norte también suele haber bastante oferta, siempre hay alguna pensión, hostel o camping.  El problema es encontrar algo acorde a tu presupuesto.

Cuando hemos viajado por América en general hemos gastado más o menos 10 dólares por noche los dos. A veces por ese precio hemos dormido en una habitación con baño y de construcción nueva en un hotel recién hecho en una ciudad de Perú, otras es lo que hemos pagado por una cama en habitación compartido, y otras un camping en EEUU. Claro que hay excepciones y en Costa Rica (que es bastante caro) hemos pagado 25 dólares por los dos en cuarto compartido ¡¡incluso 80 dólares una vez en EEUU!!

Ya conté en otro post varias aplicaciones móviles que pueden ayudar. Y se que existe el Couchsurfing pero nunca nos ha funcionado cuando realmente lo necesitábamos y como tienes que estar pendiente del anfitrión, al final solo la hemos usado dos veces. Un chico agradable en la Patagonia y una mujer adinerada en Bogotá que nos dejó una habitación espectacular y a la mañana siguiente su señora/asistenta nos preparó el desayuno.

Claro que nos ha pasado que se haga de noche y no tener donde dormir, y también nos ha pasado  no querer pagar lo que nos pedían y seguir carretera en plena noche. Recuerdo perfectamente ir en la ruta de noche en México y pensar que nos iban a atracar, pero también recuerdo estar en plena carretera Austral de Chile sin asfaltar, con vacas en medio del camino y mirar hacia arriba y alucinar con el cielo iluminado de estrellas. Si volviera a viajar en moto creo que aplicaría más la acampada libre, me libraria de miedos y ahorraria dinero acampando en medio de la naturleza más veces de las que lo hicimos.

Pero soy consciente de que esto no es siempre lo adecuado, depende del ritmo del viaje y del tiempo que tengas. Si vas a viajar quince días en fechas tipo Navidad o Semana Santa, no hace falta que te diga que mejor reserves ya que tienes poco tiempo y no querrás perderlo en buscar cada día hospedaje. Y si además tienes presupuesto pues un sitio cómodo y bonito te apetecerá más que cualquier agujero donde dormir y seguir carretera al día siguiente. Yo he disfrutado tanto de agujeros tenebrosos como de hoteles bonitos, lo importante es encontrar lo que necesitas en cada momento, y si viajas en moto un espacio donde guardarla es lo más importante.

Si tenéis experiencias para aportar o algún consejo no dudéis en usar la opción “Comentarios” de más abajo.

¡Saludos!

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Baja California, acampada libre

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Quedan tantos viajes por hacer…

Así es, nos quedan tantos viajes por hacer y países por conocer…Marruecos es uno de ellos, está muy cerca de España y es muy diferente, además estoy segura de que se come de maravilla. ¡No se cómo no hemos ido todavía!

Mientras, y hasta que nos decidamos a ir, os dejo el relato de un compañero de IMTBIKE donde nos cuenta su primer encuentro con Marruecos:

“Mi primer viaje en moto por Marruecos

Desde que empecé a aventurarme en la moto por rutas desconocidas, tenía a Marruecos entre los posibles rumbos. Pero entre lo engorroso que pensé que serían los trámites para cruzar la frontera y los muchos caminos que me esperaban aún en España, fui postergando este viaje hasta que un viejo amigo me propuso hacer una ruta en moto por Marruecos.

Así que sin pensarlo mucho, simplemente me dije a mí mismo: ¿Por qué no?

Antes del viaje

Resulta que Carlos tenía esta idea en mente desde hace mucho tiempo también, pero no tenía nada planificado. No sabía nada de rutas, hoteles, restaurantes… Y yo tampoco es que supiera mucho.

Entonces, decidimos ponerle fecha al viaje, sería dentro de un mes mientras buscábamos toda la información posible y elegíamos la mejor ruta.

Estuve 2 semanas leyendo de todo. En mi mañosa búsqueda encontré ciertos puntos importantes sobre Marruecos:

· El clima en el país es muy cambiante.

· La mayoría de las carreteras están en buen estado.

· Las motocicletas grandes no son comunes.

· Los precios son más baratos que en España.

· Puede ser peligroso de noche.

· No necesitas visado. Solo tu pasaporte, permiso de conducir, permiso de circulación y tarjeta verde.

En fin, decidimos tomar el ferry de Barcelona – Tanger Med. Reservamos los billetes unas semanas antes y ya estábamos listos para comenzar.

Nuestro plan era hacer el viaje en pocos días, con bastante carretera y poca permanencia en cada lugar.

De Barcelona a Tánger

El primer día nos despertamos temprano en el hotel de Barcelona. Tuvimos un desayuno rápido y nos fuimos directos al puerto. Nos tocó esperar unas 4 horas antes de coger el ferry.

El trayecto en el mar se pasa rapidísimo, no da tiempo de nada. Y afortunadamente todo el proceso para entrar y salir del ferry también es rápido. O por lo menos contamos con esa suerte.

Ya en la ciudad de Tánger, mi primera impresión fue que Marruecos es muy distinto a lo que me imaginaba, es más avanzado. Y hay una cantidad significativa de personas vendiéndote cualquier cosa: comida, accesorios, recuerdos.

Le echamos una visita rápida a la ciudad, nos montamos en la moto con el tanque lleno y nos fuimos a la carretera con rumbo a Meknés. Son aproximadamente 350km para recorrer. La carretera está en un estado bastante aceptable y el clima era ideal.

Meknés hasta Merzouga

Llegamos a eso de las 4:45 de la tarde y lo primero que le dije a Carlos fue que buscáramos hospedaje. Había leído mucho sobre evitar las noches en la calle, por lo que quería encontrar dónde quedarme.

Encontramos muy rápido una pequeña posada a buen precio. Dejamos nuestras cosas y nos fuimos a explorar un poco. Solo nos dio tiempo de hojear el mausoleo de Mouslay Ismail (¡increíble!) y hacer una parada en un mercado callejero para tomar la cena.

Al otro día, muy temprano, desayunamos y nos montamos de nuevo en la moto para partir. Nos esperaban 330 km en carretera hasta Er Rachidía.

Este trayecto fue un poco más caluroso que el anterior. Llegamos a eso del mediodía y nos fuimos a buscar comida. Decidimos no experimentar nada nuevo ese día y comimos una rica pizza en un sitio muy agradable.

Luego de caminar un poco para estirar las piernas y pasar la comida, nos lanzamos de nuevo a la carretera. Llegamos en unas 2 horas a Merzouga.

Merzouga ya es un panorama diferente. Su mayor atractivo es el desierto, pero realmente no teníamos muchas ganas ni tiempo de hacer un tour profundo. Recorrimos sus alrededores y había bastante gente con ansias de adentrarse a él, la mayoría extranjeros.

Nos fuimos al pequeño hotel que habíamos conseguido, unas cuantas cervezas y a dormir (estábamos exhaustos).

Al otro día, decidimos hacer algo un poco loco: ir directo a Makarrech.

Makarrech – Descanso

Nos esperaban unas 7 horas de carretera y no queríamos perder mucho tiempo, más que para comer y llenar el tanque. Así que nos fuimos tempranísimo.

El calor en esta vía es muy latente, todavía conservando la esencia del desierto. Con un ritmo medio, logramos viajar sin muchas paradas. Habíamos llevado unos sándwiches y bastante agua.

Llegamos a Makarrech a mediados de las 5 de la tarde. Cominos algo rápido y nos fuimos a descansar.

Al día siguiente seguimos descansando. Me levanté tarde y luego fuimos a conocer el lugar. Lo que más me gustó fue la Mezquita Kutubía, la Casa de la Fotografía y el Jardín Majorelle.

Estuvimos todo el día visitando lugares y picando un poco aquí y allá. Fuimos al hotel a las 7 aproximadamente y decidimos emprender el viaje de regreso al otro día.

Regreso a España

Ya con 4 días de viaje era hora de regresar. Habíamos planificado que fuera algo sencillo y rápido. Tomamos la misma ruta, esta vez un poco más calmado y evitando las salidas turísticas.

Llegamos a Tánger más rápido de lo esperado, nos montamos en el primer ferry que pudimos y ya estábamos de regreso en casa.

Marruecos es un país excepcional que se presta para muchas cosas, y definitivamente nos faltó muchísimo por ver. Sin embargo, para ser mi primera vez en el país africano estoy bastante complacido. Además, los gastos son reducidos, la gente es bastante amable y en ningún momento me sentí en peligro”.

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El viaje me hizo a mí

¡Hola!

Hoy es un post de esos que me gustan porque hablan y reflexionan sobre la vida. En este caso sobre aprendizajes viajeros que he aplicado a la vida laboral.

Me gusta hacer una analogía del viaje y el emprendimiento porque ambos son una aventura hacia lo desconocido. Una aventura llena de emociones que te hacen estar alerta en todo momento. Para mí esto es un gran estimulante, una fuerza que te hace salir de tu zona de confort y explorar nuevos mundos, nuevas sensaciones.

Tengo que decir que mis viajes no son viajes de vacaciones, y aunque conozco a muchos viajeros de mi estilo, sé que no son la mayoría. La planificación se limita a comprar un vuelo, conseguir moto (cuando se puede) y la primera noche de hotel, después es todo improvisación. Son viajes largos, de uno a cinco meses y haciendo trayectos en moto cada día, a veces solo 50km a veces 300 y solemos cruzar varios países. Son una aventura en toda regla. La playa y la comodidad las tengo en casa, las maravillosas Islas Baleares así que no salgo a buscarlo afuera.

Cuando digo que el viaje me hizo a mí, lo digo porque el viaje hizo que me diera cuenta de mis capacidades. El hecho de enfrentarme cada día a nuevos retos me hizo desarrollar la creatividad en la resolución de problemas, la paciencia en los momentos de mayor frustración y la flexibilidad en la adaptación constante a nuevos entornos. El viaje despertó en mí la necesidad de nuevas aventuras y eso lo he aplicado tanto a mi vida laboral como a mi vida viajera. Esto es un arma de doble filo porque es difícil volver atrás, volver a una vida cómoda sin demasiados altibajos y cierta estabilidad, ya que eso se vuelve aburrido y poco estimulante. No se si será la adrenalina que desprendes en cada nueva aventura que hace que te enganches a esa sensación. Pero cuando te das cuenta de que puedes lograr un objetivo aparentemente difícil, después surge otro y otro. Y de repente estar fuera de la zona de confort es tan estimulante que cuesta salir de esa zona de no confort.

Eso, y estar dispuesto a perder, creo que son las claves de todo emprendedor. Hay que estar dispuesto a salir de lo cómodo y hay que estar dispuesto arriesgar ya que los planes pueden no salir como deseas. Yo siempre me pregunto: Si esto sale mal, ¿qué pierdo?

Recuerdo el día que enviamos nuestra moto desde Barcelona hasta Buenos Aires tanto como el día en que compramos el vehículo que sería nuestro Food Truck. Las dos veces tenia el corazón en un nudo y el estómago encogido. La noche anterior no pude dormir por los nervios. Las dos veces sabía que podía perder algo valioso además de bastante dinero, pero evalué ganancias y pérdidas y me arriesgué y las dos veces salieron bien (otras perdí).

La moto llegó entera y pudimos recorrer el continente americano en ella durante casi un año (después de superar la interminable burocracia argentina) y el vehículo se convirtió en un precioso food truck que no para de rodar por Mallorca.

Pero para conseguir aquello tuve que arriesgar y tirarme a una piscina que no conocía y aprender a nadar en ella.

Mi mayor aprendizaje fue que para llegar hasta Nueva York desde Buenos Aires, no tenia que fijar la mirada en el destino final, si no en el siguiente pueblo. ¿Cómo llegamos a la siguiente población? ¿Qué carretera es mejor? Sin olvidar el último objetivo, hay que centrar las fuerzas en el día a día. Hacer algo cada día que te acerque a tu meta (que nunca será la última porque según te vayas acercando aparecerán nuevas) y así paso a paso y poc a poc ir recorriendo camino. Con un emprendimiento es igual, cada día hay nuevos desafíos que superar, nuevos aprendizajes, carreteras llenas de curvas o rectas interminables, piedras en el camino y pinchazos, pero seguir adelante y no desistir es la actitud principal. Resolver los problemas cuando surgen y seguir. Sin olvidarse de disfrutar del recorrido y las sorpresas que el viaje y la vida te deparan.

Me quedo con estas famosas frases:

“El mejor maestro, tu último error” “Hazlo, y si te da miedo, hazlo con

miedo”

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Formentera #betterinwinter

Itinerario para pasar tres días estupendos en Formentera. Y si podéis ir más días, pues mejor! ⤵️

Primero os cuento un poquito de donde surgió el viaje:

#Betterinwinter es un precioso proyecto llevado a cabo por Baleares Travel Bloggers y la Agencia de Turismo de Baleares para promocionar las islas en temporada baja. El mejor momento para visitarlas.

Las Baleares tienen mucho que ofrecer y erróneamente se cree que son destinos de sol y playa únicamente. Por ello, casi 40 bloggers de viajes de la península vinieron a conocer Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera, y los bloggers de BalearesTB los recibimos para enseñárselas.

Nosotros, Viajeros en moto, fuimos a Formentera con Vivir para viajar, El avión de papel, Un viaje creativo, Los viajes de Claudia y Mochileros de viaje. Era nuestro primer blogtrip y no sabíamos que nos encontraríamos. Juan y yo estamos acostumbrados a viajar solos la mayor parte del tiempo, en moto y libres. Esta vez sería con un grupo que no conocíamos y en un coche. Sin embargo, el resultado fue mejor de los esperado, nos encontramos con un grupo de gente interesante, bloggers profesionales, instagramers y viajeros curtidos. Como en cada viaje, siempre aprendemos algo de las personas que nos encontramos y vemos nuevas formas de viajar y de vivir.

Aquí os dejo el itinerario que seguimos durante los tres días que estuvimos en Formentera. Saliendo temprano en avión desde Mallorca a Ibiza.

DIA 1: llegada en barco desde Ibiza al puerto de La Savina, en Formentera. Recogida de coche/moto/bici/mehari/moto eléctrica… ¡lo ideal es en moto por supuesto!

Primera parada: Visitar el pueblo de Sant Francesc Xavier, la capital de la isla (desde hace diez años, Formentera es independiente de Ibiza). En la plaza principal hay una oficina de información turística donde ofrecen mapas de la isla con diferentes rutas a pie y en vehículo.

Después, poner rumbo al Cap de Barbaria a ver la fantástica puesta de sol desde el famoso faro de la película “Lucia y el sexo“. ¡No olvidar bajar a la cueva para tener las vistas desde el acantilado!

DIA 2: pasear a caballo por la playa de Es Pujols y la zona de Llevant. También puede hacerse de otra forma si a caballo no apetece.

Visitar el Parque Natural de Ses Salines y realizar alguna ruta a pie.

Desde aquí se puede ir a comer al restaurante Vogamarí donde hacen unas paellas y fideuás de lo mejor que he probado en mucho tiempo. Muy recomendable.

Por la tarde pasear en kayak o hacer padel surf para visitar algunas cuevas del Llevant.

Y para terminar el día de actividades deportivas, se puede tomar una cervecita viendo la puesta de sol desde el Kiosko 62, un chiringuito de playa que sobrevivió a la época hippie.

DIA 3: pasear por Es Caló de Sant Agustí. Luego subir a La Mola, haciendo parada en El Mirador, para no perderse las mejores vistas de la isla. Conocer el pueblo El Pilar de la Mola, su mercado tradicional y su molino restaurado. Y por supuesto, visitar el faro, bien en coche bien caminando por uno de sus senderos señalizados.

Después, aun queda tiempo para conocer Es Caló des Mort y ir a comer algo en la Fonda Pepe, otro bar clásico de Formentera. O en el Blue Bar donde si no se come, se puede tomar algo viendo la puesta de sol.

¡A disfrutar viajeros!

📸 fotos de Javier, Vivir para viajar

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La escapada perfecta

FORMENTERA

CUANDO SUPE QUE ME IBA A FORMENTERA 3 DÍAS ENTEROS SABÍA QUE LO DISFRUTARÍA, PERO NO SOLO ESO, AME CADA INSTANTE, EN SERIO, ES EL LUGAR PERFECTO PARA ESCAPARSE (¡O PARA QUEDARSE!)

FORMENTERA ES UNA ISLA DE 83 M2 QUE FORMA PARTE DEL ARCHIPIÉLAGO DE LAS ISLAS BALEARES, MI HOGAR, AUNQUE YO ESTOY EN MALLORCA, LA ISLA MAS GRANDE. PENSÉ QUE AL TRATARSE DEL MISMO CONJUNTO DE ISLAS, EL PAISAJE SERIA MUY PARECIDO ASÍ COMO EL MAR. PERO ME EQUIVOQUÉ, SI BIEN SON PARECIDAS, FORMENTERA ES ESPECIAL, ES DE ESOS SITIOS QUE TIENE UN AURA. Y ES QUE HAY MUY POCAS CONSTRUCCIONES, NO ESTÁ MASIFICADA Y LO QUE ES UN PUEBLO, ES MAS BIEN UN CONJUNTO DE CASAS, TIENDAS E IGLESIA, POCO MAS, APENAS UNAS CUANTAS CALLES. ¡Y NO HAY SEMAFOROS EN TODA A ISLA! EL PUNTO MAS ALEJADO ESTA A 20 KM, PERO AUNQUE PAREZCA IMPOSIBLE, ¡HAY MUCHO PARA VER! Y COMO TODO SE MUEVE A UN RITMO PAUSADO, HE DE CONFESAR QUE TRES DIAS ME SUPO A POCO.

AQUI OS DEJO UN RESUMEN, BASTANTE ESCUETO, PERO ES QUE LO MEJOR QUE PODEIS HACER ES SIMPLEMENTE LLEGAR AHÍ Y DEJAROS LLEVAR, RECORRER CADA RINCON DE LA ISLA SABOREANDO CADA PASO.

¿QUÉ VER EN FORMENTERA?

SUS MAJESTUOSOS FAROS, SUS PRÍSTINAS PLAYAS , SUS CALAS MÁGICAS , SUS CASITAS TÍPICAS EN MEDIO DEL CAMPO, SUS HIGUERAS APUNTALADAS, SI, HIGUERAS TAN GRANDES QUE SUS RAMAS ¡TIENEN QUE ESTAR APUNTALADAS! SU MOLINO RESTAURADO, SUS CUEVAS CUSTODIANDO LAS MEJORES VISTAS AL MEDITERRÁNEO, SUS PEQUEÑAS DUNAS, SUS SALINAS, SUS PUESTAS DE SOL, SU SARGANTANA (ANIMAL ENDÉMICO), SUS BARES QUE TE RECUERDAN EL PASADO HIPPY DE LA ISLA…

¿QUÉ COMER EN FORMENTERA?

SUS PAELLAS, SUS FIDEUÁS, SUS ENSALADAS PAGESAS, SUS POSTRES TÍPICOS,  SU PESCADO FRESCO, SU FRITO DE PULPO (MADRE MÍA SU FRITO DE PULPO). MUY RECOMENDABLE EL RESTAURANTE VOGAMARÍ.

¿QUÉ HACER EN FORMENTERA?

BUCEO, PADEL SURF, KAYAK, MONTAR A CABALLO, VARIOS TREKKINGS, SNORKEL, SALTO DESDE ROCAS, IR EN MOTO, IR EN BICI, VER LAS ESTRELLAS DE MADRUGADA (ESPECTACULAR), YOGA,  TOMAR ALGO EN LA PLAYA ADEMÁS DEL SOL, VISITAR LOS MERCADOS ARTESANALES, IR DE CHIRINGUITO EN CHIRINGUITO, VISITAR EL SEPULCRO MEGALÍTICO DE CA NA COSTA Y OTROS MONUMENTOS HISTÓRICOS (LA ISLA FUE HABITADA POR MUCHOS PUEBLOS, ¡ADEMÁS DE PIRATAS!),

¿CUÁNDO IR A FORMENTERA?

EN TEMPORADA BAJA

¿CUÁNDO VOLVER?

SIEMPRE QUE PUEDAS

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Un típico post

No me gustan mucho los post tipo “que llevar a un viaje en moto”, la verdad es que pocas veces los leo, sin embargo reconozco que son útiles para las primeras veces y es posible que acabe haciendo yo uno porque no os imagináis los trastos que hemos llevado/cargado en nuestros viajes. Y en el otro extremo, en algunos, por no llevar no hemos llevado ¡ni cámara de fotos!

Hace tiempo que Juan me dice que quiere un dron, y yo pienso “uff otro trasto”, “luego hay que editar los videos, uff que rollo”, aunque es verdad que la mayoría de sitios donde vamos son dignos de ver desde arriba, ojalá lo hubiéramos tenido en las cataratas de Iguazú o en los templos de Angkor. En fin, ya veremos si se lo compra algún día, que ya te digo, comprar es lo fácil, después hay que sacarle provecho…

Pues por ser un domingo tranquilo y por si a alguien le sirve, hoy me apetece contar sobre las aplicaciones de móvil que nos han ido bien o mal en nuestro viajes. No son muchas pero por ejemplo:

(Los datos se basan en lo usado en nuestro último viaje de Miami a Buenos Aires en Harley, en los anteriores nunca usamos aplicaciones).

Airbnb, la odio. Recuerdo en una gasolinera de EEUU buscando alojamiento por la zona, se estaba haciendo tarde, hacia un frío que pela y no había campings por ahí. Empecé a buscar con el mapita que tiene la aplicación ya que al tener moto no tenemos problema en ir al más barato aunque esté alejado del centro. Hacía tanto frío que me costaba usar los dedos para rellenar la información y se me caía el agüilla/moquillo de la nariz todo el tiempo, estaba temblando. Pues después de media hora buscando, eligiendo y rellenando resulta que tienes que esperar a que el dueño de la casa ¡te acepte o no! Yo pensaba (ingenua) que reservabas y cuando el tipo te daba el ok podías ir, deduciendo que si el tipo pone el anuncio en la web es porque quiere alquilar, pero no sabía que tiene 24 horas para aceptarte o rechazarte. Vamos que ya te puedes quedar esperando en la calle hasta saber si te quiere o no. Entonces a nosotros no nos sirve porque la mayoría de las veces no sabemos dónde vamos a pasar la noche, no nos gusta reservar el día anterior si no sabemos si vamos a llegar al destino. Es verdad que tiene una opción de búsqueda para habitaciones que no requieren aceptación previa, pero siempre eran mucho más caras.

Así que a nosotros Airbnb no nos sirve, por lo menos en EEUU no nos sirvió y me la quité del móvil.

Luego tenia otra aplicación descargada que no duró mucho tiempo: Gamping, la verdad es que la idea me encantó porque la gente puede poner cualquier espacio que tenga donde puedas poner tu carpa, sea un garaje, un rancho o su jardín. Y por supuesto a precio más asequible que un camping. Pero nunca encontramos sitios en la zona donde estábamos. Nunca.

Booking.com, el rey de los buscadores porque la información que te dan es muy extensa y sabes de antemano donde te vas a meter, pero lo que no sabes es cuanto vas a pagar del todo porque siempre hay que añadir “tasas varias” con lo cual el precio que aparece en la búsqueda no es el definitivo. Sin embargo, lo que me gusta de Booking.com es que puedes buscar con el mapa y el localizador “alojamientos cerca de ti” y en EEUU esto nos vino muy bien por ejemplo en NY donde es tan caro dormir, pero con el mapita encontramos un sitio decente cerca del aeropuerto JFK y cerca del depósito donde estaba la moto guardada antes de ser enviada.

También nos vino genial en una ciudad de México con muy mala pinta ya que se nos hizo tarde y no encontrábamos donde dormir (a nosotros no nos pasan esas cosas de que los locales nos invitan a dormir a sus casa cuando te ven en la calle tirado, bueno sí, una vez un borracho nos invitó) así que con la aplicación encontramos rápido un sitio relativamente barato y seguro.

Lo que hacemos mucho con Booking es lo siguiente: miramos en el mapa la zona de la ciudad donde hay varios alojamientos y vamos para allá porque sabemos que ahí habrá otros más baratos y de menos categoría que no aparecen en la aplicación. O incluso alguno de la aplicación pero donde puedes regatear un poco.

Google maps. Uff es amor / odio. Suele ir bien para saber que carreteras tenemos para llegar a un sitio. Sin hacer caso de las horas que marca porque no suelen ser reales, pero sí de los km aproximados. También puedes ver si hay muchas curvas o es una carretera más directa. Y con esos datos elegir qué ruta prefieres, también hay que ir  contrastando información con la gente de la zona, aunque a veces te manden a cualquier lado. Aunque Google maps también te manda al carajo cuando no hay buena conexión. Aún tengo que contar la peor noche del viaje por culpa de Google maps en otro post.

Y por último, la que más utilizamos en nuestro ultimo viaje por las Américas: Ioverlander. Es casi ideal. Funciona offline y hay mucha información, toda metida en la aplicación por otros viajeros y con datos muy buenos. Por ejemplo, gasolineras, hospedajes de todo tipo o puntos conflictivos donde ha habido atracos a viajeros. Sobre los alojamientos, puedes saber de antemano todo lo que te ofrecen y cuánto cuestan. Hay miles de datos y la verdad es que casi todo el viaje nos vino genial. ¡Os la recomendamos!

¡Un abrazo, viajeros!

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Somos bipolares

Después de varios años trabajando en verano y viajando en invierno nos hemos dado cuenta de que siempre nos pasa lo mismo y que esta situación por un tiempo está genial, pero al final no es tan ideal como parece. ¿Qué nos pasa? pues que estamos empezando a desarrollar bipolaridad y no sabemos distinguir la realidad ni lo que queremos. Cuando estamos de viaje nos sentimos pletóricos, llenos y felices, nos gusta estar en la ruta y vivir con lo mínimo. Disfrutamos con la aventura diaria y con dormir en la tienda de campaña. Pero al final siempre tenemos que volver, el dinero/tiempo se va terminando y en algún momento tenemos que volver, y suele ser en Marzo/Abril para aprovechar la temporada de trabajo en la isla. Así que volvemos siempre a regañadientes porque “hay que trabajar” aunque también volvemos a disfrutar de un hogar, un sitio fijo, el mar mediterráneo, el calor, los amigos, la familia, el perro…

Al poco de estar aqui el trabajo y la rutina nos tiene tan absorvidos que apenas tenemos un vago recuerdo de la vida en la ruta, el viaje empieza a parecer un sueño y tienes que hacer un esfuerzo por recordarlo. Por momentos miro atrás y alucino con los viajes que hemos hecho, como si no hubiera sido yo la que estaba de copiloto atravesando los Andes.  Entonces vuelven a pasar los meses y ya estamos quemados del trabajo, el calor, los turistas y empezamos a pensar en el próximo viaje, dónde iremos, cómo, cuándo, en moto, en autocaravana… y empiezas a pensar, “venga nos merecemos otro viaje, estamos trabajando mucho”.

Peeeeeeero, por otro lado, resulta que en estos meses de vida cotidiana has ido escuchando frases que se te quedan en el subconsciente y afloran como el diablillo que se te posa en el hombro: “es momento de comprar una casa”, “se te va a pasar el arroz”, “pagar un alquiler es tirar el dinero, es momento de comprar” ¡y no sólo eso! tus amigos están casados, y ahora también con hijos, ¡¡ya sólo faltas tú!! Eres el último en establecerte, ¡todavía no tienes “nada”! no tienes casa, ni hijos, ni trabajo estable. Y empiezas a pensar “bueno no estaría mal tener una casita propia”, “mejor buscar los hijos ahora no sea que luego no pueda”, “¿y si ampliamos el negocio? es momento de crecer”. Y todo este ruido externo no te deja escuchar tu voz interior.

Entonces aparece el angelito en el otro hombro “¡pero tienes libertad!” “no debes nada a nadie”, “dispones de tiempo en invierno”, “¡puedes hacer lo que quieras!”

Y así nos pasamos los dias, un dia queremos una casa propia, un lugar al que siempre volver, total si nos vamos de viaje podemos alquilarla ¿no? (considero con suerte a los viajeros que tienen su casa alquilada y cada mes les entra un dinerillo o los que van pagando la hipoteca con el alquiler porque cuando vuelvan de viaje tendrán su hogar esperándoles) pero otro día decimos, ¿una hipoteca? ¿y cómo la pagamos los meses que no hay trabajo? ¿más trabajo, si ya nos basta con los que tenemos?

Y es que al movernos entre dos estilos de vida nunca llegamos a tener uno al 100%, no somos viajeros permanentes, cosa que a veces nos apetece, pero tampoco nos atrevemos a progresar en el negocio o hipotecarnos y formar un hogar, una familia. Creo que tenerlo todo es complicado y no sabemos cual de las dos opciones nos apetece más ¡ya que nos apetecen ambas! Tendremos que seguir buscando la manera… de momento aquí estamos, trabajando mucho y inevitablemente pensando en futuros viajes (y casa, y hijos).

 

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El viajero gruñón

Hoy voy a escribir para quejarme, pues sí porque ya está bien de “viajar es maravilloso”, “viajar es lo mejor”, “déjalo todo y vete a viajar”. A ver, que también tengo mis quejas y no todo es tan genial en la ruta. Nosotros hemos tenido muchos días de mierda por ejemplo cuando salimos de Palenque camino a Bacalar (¡480km!), queríamos hacerlo en un día así que había que salir temprano. Cuando nos levantamos la ropa que llevaba colgada dos días todavía no se había secado por tanta humedad que hay en esa zona. No siempre se tiene oportunidad de lavar ropa y no me importa que esté sucia unos días, pero hay un día limite en el que ya tienes que lavar si o si así que lavé en Palenque porque sabía que nos quedábamos dos días. Pero nunca se secó y la tuve que meter húmeda en la mochila. OK, hay cosas peores. Desmontamos la tienda también húmeda y nos vamos sin desayunar. Como ese era el día de mierda, obviamente no encontramos gasolinera donde tomar un café y un bollo. Después de horas y horas en la carretera a punto de morir no se cuantas veces chocados por un conductor kamikaze, nos quedamos sin gasolina. Venga a empujar la moto media hora hasta la entrada de un hotel que vimos. Le pregunto al portero donde puedo conseguir nafta y me dice que a 7km. Le pregunto si me puede acercar pero no puede. A todo esto, hacía un calor de morir y no llevábamos agua, claro era el día de mierda. Mientras estamos pensando qué hacer viene el portero y nos dice que un taxi hasta la gasolinera nos cuesta 80 pesos o que podemos empujar 2km más hasta una especie de pueblo porque a lo mejor alguien nos vende unos litros de gasolina en botella. Decidimos empujar claro, no somos de gastar fácilmente, y llegamos a ese sitio, que en verdad estaba a 1km. Allí hay varios negocios tipo tiendita de barrio que vende un poco de todo y un taller. Preguntamos en todos pero nadie tenía gasolina. Compro bebida y nos quedamos pensando qué hacer. Al final se nos acerca una camioneta (se ve que todo el “pueblo” ya sabia que dos “gringos” buscaban nafta) y nos ofrece unos litros. ¡Genial! Ponemos y le damos rápido hasta la próxima gasolinera, que tampoco estaba a 7 km sino antes. En un momento aprovechamos para preguntar al tipo de la camioneta y nos dice que el taxi costaba 15 pesos. ¡JA! y el otro nos quería cobrar ¡80! seguramente su primo o cuñado era taxista…

Nada que comemos algo, repostamos y seguimos carretera ya de noche.

Pasamos un incendio. Seguimos.

Y aunque no hay que manejar de noche y menos en México, lo hicimos. Lo hicimos porque íbamos a Bacalar, nuestro lugar en el mundo, donde ya habíamos estado dos veces y donde ya sabíamos que nos esperaba un camping maravilloso. O eso creíamos nosotros.

El camino era interminable y muy oscuro, pero finalmente llegamos al pueblito. resulta que el pueblito se ha convertido en un destino turístico brutal (no me extraña, es/era maravilloso) y nuestro maravilloso camping estaba hasta los topes, el nuestro y todos los hostales. Los hoteles pedían fortuna y donde había lugar para nosotros no lo había para la moto.

Nosotros somos de esos que dan vueltas y vueltas con la moto hasta encontrar un sitio barato donde dormir aunque al final gastemos más en gasolina. Somos así, no lo podemos evitar y nos cuesta sacar la billetera.

La cuestión es que terminamos en un camping donde había un grupo de jóvenes haciendo fiesta, escuchando bachata y hablando tonterías. Montamos la tienda apestosa a humedad porque no había secado bien y con la moto al lado. Después de todo el día viajando y oliendo mal nosotros nos queremos duchar pero resulta que solo hay agua fría y de noche ya no hacia tanta calor como para ducharnos con agua helada, y yo normalmente me lavo donde sea, digo lavar porque no siempre se tiene el lujo uno de duchar, pero en ese camping no porque además ¡¡no había puertas en los baños!! y os juro que olía fatal, a aguas fecales.

Así que nos metimos apestosos y sudados en la carpa apestosa, con la ropa del bolso con olor a humedad al haber estado metida en una bolsa todo el día y intentamos descansar. ¡¡Pero esto no es todo!! Empezó a llover, cada vez más fuerte. Teníamos la ropa de la moto y el casco afuera porque nuestra tienda es tan pequeña que no entra todo dentro, solo nosotros y un bolso. Así que nos pusimos la ropa de moto y nos quedamos con los cascos encima de las piernas mirando el techo de la tienda. No nos podíamos dormir de lo incomodos y pegajosos que estábamos, además de preocupados por si entraba agua en la tienda. Agua no entró pero afuera se fue formando un charco debajo nuestra así que tuvimos que salir y refugiarnos debajo de una palapa (techo hecho con paja y suelo de cemento) que tenia el camping. Ahí había una madre con su hijo que se habían mojado pero no les dijimos mucho porque no estábamos de humor para hablar con nadie.  Eran las 3 de la mañana y nos quedaba mucha noche. En la palapa había tres cachorrillos que lloraban así que me puse a jugar con ellos, eran una monada, pero tenían pulgas y me picaron unas cuantas en los brazos así que imaginaos el panorama apestoso pulgoso.

Movimos la tienda hasta otra zona más elevada cuando la lluvia paró. Dormimos unas horas más y al día siguiente nos fuimos volando de ahí. Antes de irnos me acerqué a saludar a la madre con su hijo y estaban comiéndose un tomate untado en mantequilla, nunca había visto un desayuno igual.  ¿Y vosotros?

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¿Cómo compramos moto en EEUU?

Como ya dijimos en anteriores posts, si quieres empezar tu viaje en EEUU, lo mejor es comprar la moto ahí. Nada de envíos súper costosos, agentes de aduanas liantes y trámites infinitos (a menos que hagas el envío en avión, es más sencillo pero mucho más caro así que a nosotros no nos interesa, siempre intentamos que nuestros viajes sean lo más económicos posibles). Nosotros lo hicimos en Miami porque el billete de avión desde España estaba tirado, 380 euros LOS DOS, solo ida. Además nos habían confirmado que comprar moto en ese estado es más sencillo que en otros. Alaska es fácil también (pero era invierno) y California es más complicado porque hay que hacer más trámites, entre ellos revisión de humos. Otra razón para empezar por Florida era el clima, calor es igual a camping y camping es igual a barato.

Bueno, lo que nosotros hicimos fue buscar motos de segunda mano en craiglist.org, página que nos recomendó Francisco Montero, otro motoviajero muy dicharachero, no os perdáis sus vídeos.  Unos días antes ya habíamos contactado con varios dueños y habíamos quedado con uno. Cuando llegó el día este tipo ya había vendido la moto así que fuimos al plan b, un taller de unos argentinos que tenían cientos de motos.(Ya lo conté aquí).

Le dijimos dos palabras: Harley barata. Había una con maletas, respaldo y portaequipajes. ¡Era la nuestra!

Como se trataba de una empresa ellos hicieron todos los trámites de compra en una mañana. Es cierto que eso nos costó unos 200 dólares más, pero la alegría de tener la moto ya y no tener que ir a visitar más sitios de un lado para otro fue un relax total. Imaginaos, llegamos un día a la noche y al día siguiente al medio día ya teníamos moto a nuestro nombre. Mejor imposible.

En EEUU se compra la moto sin matricula y se hace una a tu nombre que es tuya para siempre. Una vez vendes la moto le tienes que sacar la matrícula y el nuevo dueño pondrá la suya. Así que son dos trámites: título de la moto y compra de matrícula.  

En el papel del título de la moto aparece tu nombre y tu dirección ¡OJO! tiene que ser una dirección de EEUU, PERO en Florida no lo investigan, puedes poner la del hotel donde te estas quedando. En este papel hay un espacio para rellenar por el nuevo dueño si un día la vendes.

Después tienes que hacer el seguro de moto, ah! no en todos los estados es obligatorio, aunque si recomendable, en Florida nos dijeron que si usabas casco no era necesario tener seguro, pero que si ibas sin (en algunos estados se puede) era obligatorio el seguro. Nosotros tardamos un par de días en hacerlo pero como llevábamos casco y seguro de viaje con Iati, íbamos relativamente tranquilos. (Es que el domingo nos invitaron a un evento motero enorme y no podíamos decir que no así que fuimos sin seguro. Lo pasamos en grande ese día).

El mejor dato que os puedo dar es el siguiente: cuando dejas EEUU y entras en otro país puedes cancelar el seguro y te devuelven la parte proporcional del año que no has usado. ¿No es genial? Nosotros pagamos 75 dólares y nos devolvieron 65. Qué alegría teníamos. Además todo el trámite se puede hacer por teléfono y online.

Resumiendo, que siempre me voy por las ramas. Para comprar moto en EEUU:

Necesitas: pasaporte, dirección americana, dólares.

Trámites: título de la moto y matrícula de la moto. Todo a tu nombre. Esto se hace en las oficinas correspondientes, hay muchas y el dueño de la moto os puede decir donde están. El seguro lo puedes hacer en progressive.com

Más fácil imposible así que a rodar!!!

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Os ponemos al día

¡Hola!

Para los que acaban de descubrir el blog quiero hacer una pequeña actualización de información. Este blog empezó en 2014 cuando hicimos nuestro primer viaje en moto. No había mucha información sobre envíos de moto a otro continente ni consejos prácticos para un viaje de estas características. Bueno algo sí que había pero no no servía porque eran viajeros de mayor presupuesto. Por eso y porque me apetecía compartir mis fotos empecé este blog. Ese viaje fue de 10 meses, unimos El Calafate con Nueva York y lo hicimos en una BMWf800gs nuestra que enviamos desde Barcelona.

Al volver de ese viaje nos vinimos arriba con eso de que “uno es capaz de hacer lo que se proponga” y nos liamos con lo que ahora es nuestra pequeña empresa, un food truck. Así podemos seguir viajando en invierno y cuando volvemos en verano nos espera nuestro camioncito para trabajar y ahorrar de nuevo.

Durante el año 2015, cuando montábamos el food truck, no pudimos hacer un viaje largo así que nos fuimos por 15 días a la India alquilando una Royal Enfield ahí para recorrer Rajasthan. Fue un viaje increíble porque la India es muy impactante y era el momento ideal de tener una aventura, aunque fuera cortita.

Este invierno 2016-2017 hemos hecho otro viaje que también ha supuesto un gran reto como fue aquel de 2014. Y es que queríamos empezar en EEUU con una moto comprada ahí y bajarla hasta Argentina por etapas. Ya habíamos vivido lo que es enviar una moto y os aseguro que con ese mismo dinero te compras una en EEUU.  Y así hicimos. Así que los próximos post serán para contar esta última aventura.

¡Espero que os gusten!

 

 

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