Viajar

APPS PARA VIAJAR

Por en 30 julio, 2017

No me gustan mucho los post tipo “que llevar a un viaje en moto”, la verdad es que pocas veces los leo, sin embargo reconozco que son útiles para las primeras veces y es posible que acabe haciendo uno porque no os imagináis los trastos que hemos cargado en nuestros viajes. Y en el otro extremo, en algunos, por no llevar no hemos llevado ¡ni cámara de fotos!

Hace tiempo que Juan me dice que quiere un dron, y yo pienso “uff otro trasto”, “luego hay que editar los videos, uff que rollo”, aunque es verdad que la mayoría de sitios donde vamos son dignos de ver desde arriba, ojalá lo hubiéramos tenido en las cataratas de Iguazú o en los templos de Angkor. En fin, ya veremos si se lo compra algún día, que ya te digo, comprar es lo fácil, después hay que sacarle provecho…

Hoy me apetece contaros un poco sobre las aplicaciones de móvil que nos han ido bien o mal en nuestro viajes. No son muchas pero por ejemplo:

(Los datos se basan en lo usado en nuestro último viaje de Miami a Buenos Aires en Harley, en los anteriores nunca usamos aplicaciones).

Airbnb, la odio. Recuerdo en una gasolinera de EEUU buscando alojamiento por la zona, se estaba haciendo tarde, hacia un frío que pela y no había campings por ahí. Empecé a buscar con el mapita que tiene la aplicación ya que al tener moto no tenemos problema en ir al más barato aunque esté alejado del centro. Hacía tanto frío que me costaba usar los dedos para rellenar la información, estaba temblando.

Pues después de media hora buscando, eligiendo y rellenando resulta que tienes que esperar a que el dueño de la casa te acepte o no. Yo pensaba (ingenua) que reservabas y cuando el tipo te daba el ok podías ir, deduciendo que si el tipo pone el anuncio en la web es porque quiere alquilar, pero no sabía que tiene 24 horas para aceptarte o rechazarte. Vamos que ya te puedes quedar esperando en la calle hasta saber si te quiere o no. Entonces a nosotros no nos sirve porque la mayoría de las veces no sabemos dónde vamos a pasar la noche, no nos gusta reservar el día anterior si no sabemos si vamos a llegar al destino. Es verdad que tiene una opción de búsqueda para habitaciones que no requieren aceptación previa, pero siempre son mucho más caras.

Así que a nosotros Airbnb no nos sirve, por lo menos en EEUU no nos sirvió y me la quité del móvil.

Luego tenia otra aplicación descargada que no duró mucho tiempo: Glamping, la verdad es que la idea me encantó porque la gente puede poner cualquier espacio que tenga donde puedas poner tu carpa, sea un garaje, un rancho o su jardín. Y por supuesto a precio más asequible que un camping. Pero nunca encontramos sitios en la zona donde estábamos. Nunca.

Booking.com, el rey de los buscadores porque la información que te dan es muy extensa y sabes de antemano dónde te vas a meter, pero lo que no sabes es cuanto vas a pagar del todo porque siempre hay que añadir “tasas varias” con lo cual el precio que aparece en la búsqueda no es el definitivo. Sin embargo, lo que me gusta de Booking.com es que puedes buscar con el mapa y el localizador “alojamientos cerca de ti” y en EEUU esto nos vino muy bien por ejemplo en NY donde es tan caro dormir, pero con el mapita encontramos un sitio decente cerca del aeropuerto JFK y cerca del depósito donde estaba la moto guardada antes de ser enviada, justo dónde estábamos.

También nos vino genial en una ciudad de México con muy mala pinta ya que se nos hizo tarde y no encontrábamos donde dormir así que con la aplicación encontramos rápido un sitio relativamente barato y seguro.

Lo que hacemos mucho con Booking es lo siguiente: miramos en el mapa la zona de la ciudad donde hay varios alojamientos y vamos para allá porque sabemos que ahí habrá otros más baratos y de menos categoría que no aparecen en la aplicación. O incluso alguno de la aplicación pero donde puedes regatear un poco si reservas directo con ellos ya que evitan la comisión de Booking.

Por un lado, Booking es muy buena y fácil, además muchas veces puedes cancelar sin gastos. Pero yo que trabajo en un hotel pequeño y familiar y mucha gente me llega a través de  ellos, he de confesar que le tengo un poco de manía porque al final solo son un intermediario gigante que se lleva una comisión económica muy alta. Además de que n suelen pagar impuestos en el país. Reservar con ellos solo ayuda a hacer más millonarios a sus creadores y yo prefiero en la medida de lo posible reservar directamente con los dueños de dónde me hospedo (casi siempre hospedajes baratos y humildes)

Google maps. Uff es amor / odio. Suele ir bien para saber qué carreteras tenemos para llegar a un sitio. Sin hacer caso de las horas que marca porque no suelen ser reales, pero sí de los km aproximados. También puedes ver si hay muchas curvas o es una carretera más directa. Y con esos datos elegir qué ruta prefieres, también hay que ir  contrastando información con la gente de la zona, aunque a veces te manden a cualquier lado. Aunque Google maps también te manda al carajo cuando no hay buena conexión. Aún tengo que contar la peor noche del viaje por culpa de Google maps en otro post.

Y por último, la que más utilizamos en nuestro ultimo viaje por las Américas: Ioverlander. Es casi ideal. Funciona offline y hay mucha información, toda metida en la aplicación por otros viajeros y con datos muy buenos. Por ejemplo, gasolineras, hospedajes de todo tipo o puntos conflictivos donde ha habido atracos a viajeros. Sobre los alojamientos, puedes saber de antemano todo lo que te ofrecen y cuánto cuestan. Hay miles de datos y la verdad es que casi todo el viaje nos vino genial. ¡Os la recomendamos!

¡Nos vemos en la carretera!

acampando en Estados Unidos

En algún free camping de USA

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0 Comentarios
  1. Responder

    Diego Rendon

    31 julio, 2017

    como siempre la información que nos suministran es muy util para los viajes que realizo, un abrazo

    • Responder

      viajerosenmoto2014

      31 julio, 2017

      Nos alegra mucho saberlo!! Buenas rutas!!

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VIAJEROS EN MOTO
Mallorca

Somos Amanda (29 Mallorca) y Juan (33 Buenos Aires), hace cinco años que trabajamos en verano y viajamos en invierno. Hemos estado en muchos sitios con la mochila, pero esta vez queríamos hacer algo diferente y por más tiempo. Así que vendimos todo lo vendible, cambiamos de moto y nos lanzamos a recorrer las tres Américas sin planificar prácticamente nada. Nos movemos con nuestros ahorros y nuestra ilusión de conocer lo máximo posible de este maravilloso mundo. Cada día pensamos cómo podemos hacer para que este viaje nunca se acabe, así que veremos que sale de esta aventura. Os invitamos a seguirnos en este viaje que nació de una loca por los viajes y un loco por las motos.

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